Copa de Vino Tinto

Los vinos tintos

En la elaboración de los vinos tintos, se seleccionan las uvas mediante el proceso de despalillado (se les quita el raspón y las hojas). Es importante hacer este proceso, ya que al macerar, es decir, dejar en contacto la piel y las semillas para que aporten color, si el mosto (jugo de la uva) tiene contacto con algún raspón u hoja, le aportarían estos, un sabor herbáceo y desagradable al vino, afectaría también la acidez y posteriormente disminuiría su graduación alcohólica.

Posteriormente, viene el estrujado (prensado de la uva, teniendo cuidado de no romper las semillas al obtener el jugo). A la pasta obtenida se le agrega anhídrido sulfuroso para hacer selección de levaduras e inmediatamente después de este proceso comienza la primera fermentación, llamada primaria o tumultuosa. Las levaduras transforman los azucares en alcohol y anhídrido carbónico, el cual también ayuda a disolver la materia colorante de los hollejos (piel de la uva). El gas carbónico desprendido impulsa los hollejos hacia la superficie, en donde forma una barrera llamada “sombrero”. En seguida, se hace un remontaje, que consiste en remover por medio de un bombeo la capa de hollejos y liquido de modo que estos desprendan el color y se oxigenen. También el hollejo debe removerse periódicamente, esta operación se llama “Bazuqueo”.

Una vez finalizada la maceración, se hace el “descube”, es decir se traslada el líquido a otro depósito donde finaliza la fermentación. Se separan los hollejos y el resto de sólidos del líquido. A este liquido se le denomina “vino flor”. Por otro lado, los residuos que quedan (orujos) son llevados a una prensa para extraerles el color y el resto de sus propiedades. Este tipo de vinos se denominan “vinos prensa” y son de menor calidad.

Después de hacer esta operación, se continúa con la segunda fermentación (malo-láctica) o desacidificación bioquímica. En esta fermentación el acido málico (agresivo), se transforma en láctico (suave) por medio de bacterias.

Al concluir la segunda fermentación, baja la temperatura y el vino queda en reposo. Todas las partículas en suspensión formadas por células de levaduras, fragmentos de hollejos, materias colorantes insolubles, etc., van al fondo del tanque. A estas partículas se les llama “borras” o “heces”, las cuales deben ser eliminadas de manera periódica mediante el “desborre” o “trasiego “para evitar contaminaciones.

Una vez cumplidos todos los procesos anteriores, los vinos serán seleccionados por calidades, como también el destino que irán a tener: Vinos Jóvenes, de Crianza, de Reserva y de Gran Reserva.

Dentro de las cepas tintas podemos encontrar diversas variedades como: el Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Syrah, Malbec, Merlot,Carmenere, Sangiovese, Tempranillo, Bonarda, Garnacha, entre muchas otras.

Los vinos tintos tienen su magia; nos evocan el pasado, nos dan su gracia en el presente y nos hacen soñar sobre el placer del futuro.

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