El Tequila

¿Cuántos buenos momentos inolvidables y olvidados, hemos tenido?, ¿Cuántas alegrías y tristezas, se han compartido entre amigos y familia, con un tequila?

 Los aromas y sabores, sus tonalidades y matices, que van desde el blanco hasta el dorado,  nos recuerdan siempre un país, su gente y su amplia gastronomía; México lindo y querido, lleno de contrastes, historia, cultura y tradición ancestral.

El tequila, es una bebida que por Denominación de Origen (DOT) sólo se puede producir en México, especialmente en el estado de Jalisco, en el municipio de Tequila, aunque la DOT, puede extenderse a algunas zonas de Nayarit, Guanajuato, Michoacán, Tamaulipas, – siendo este un estado lejano al de origen. Desde 1977 el Consejo Regulador del Tequila, le otorgó la DOT solo a diez localidades y a una sola destilería -. La regulación para la producción de esta bebida dice que, se elabora a partir del mosto (jugo) fermentado y destilado, obtenido de la “piña” del agave azul (tequilana weber), con un contenido mínimo de un 51% de azucares provenientes del agave y de otros azúcares de maíz o caña. Regularmente los tequilas más puros, contienen un 100% de agave azul. Esta información, debe leerse en las etiquetas.

El inicio del tequila data de tiempos de los aztecas, quienes tenían un fermentado sagrado de maguey, al que se conoce como pulque. Esta bebida, sólo podía ser consumida por jerarcas y sacerdotes en eventos religiosos.  En la mitología prehispánica de Mesoamérica, Mayáhuel, era la diosa que representaba la planta de Maguey, la fertilidad de la tierra. Era la diosa lunar, que alimentaba a sus hijos. Hoy en día, a la diosa Mayáhuel, la relacionan con el tequila, pero en realidad, fue la diosa del pulque, ya que los pueblos indígenas prehispánicos, solo elaboraban fermentados. El primer tequila, aparece en el siglo XVI, en la región de Tequila, estado de Jalisco. Los españoles, al introducir los alambiques, con los cuales elaboraban brandy (destilado de uvas), les enseñaron a los indígenas esta técnica para destilar fermentados de diferentes especies de agave, creando así, el mezcal, tequila, sotol, entre otros y generando otra gran fuente de ingresos económicos para el imperio.

Historias que vienen de tiempos prehispánicos, se combinan con el presente de lo que somos, dejándonos su legado en una bebida, ¡Hay mucho para seguir contando!, en compañía de un buen tequila.

Clasificación de los tequilas

La elaboración del tequila está controlada por la Norma Oficial Mexicana donde establece las especificaciones técnicas y requisitos legales que protegen la denominación de origen del tequila.

La producción de tequila comienza por la “Jima”. Esta labor se realiza en las regiones donde se autoriza la plantación de agave. La jima es cortar y separar las pencas liberando el centro o “piña”. Es importante mencionar que un agave azul (tequilana weber) se demora de siete a diez años en crecer y madurar, por eso su cultivo debe ser muy cuidado.  Una vez realizada la jima, las piñas se secan en hornos para transformar los almidones en azúcares fermentables, este proceso se llama hidrólisis. Después, se realiza un proceso de extracción del mosto (jugo) por medio de un molino. Posteriormente el mosto obtenido se lleva a los tanques de fermentación, donde se le añaden levaduras y se fermenta. Luego de terminar la fermentación, el mosto se destila. Entre más destilaciones, más puros serán los alcoholes y mayor será la graduación alcohólica. Algunos tequilas se embotellan y otros se añejan en barricas de roble o encino, ofreciendo diferentes clases como el blanco, oro, reposado, añejo y extra añejo.

 En el mercado podemos encontrar una gran variedad de productos, desde tequilas mixtos, que son una mezcla de 51% de azucares de agave y un 49% de azúcares que provienen de la caña o maíz o tequilas puros de 100% de agave azul. También encontraremos tequilas con graduaciones alcohólicas desde 38% GL hasta 40%GL.

Los buenos tequilas se toman solos, sin sal y limón o sangrita, ya que, si queremos descubrir la complejidad de sabores y aromas, es mejor no mezclarlo con ningún otro sabor, aunque todo depende de la intención y el gusto del consumidor.

Los tequilas blancos suelen ser más cítricos, frutales y florales, mientras que los tequilas que pasan por madera como el reposado, añejo y extra añejo, suelen tener notas a vainilla, chocolate, especias y frutos secos. El tequila también se toma a temperatura ambiente y se recomienda agregarle una pequeña cantidad de agua mineral o natural, de este modo se apreciarán mejor sus descriptores aromáticos y gustativos.

El Ron

El ron, es una bebida fermentada y destilada, que proviene de la caña de azúcar.

Cuando hablamos de ron, lo primero que se nos viene a la mente, es el Caribe, los piratas, corsarios, bucaneros; ingleses, franceses y españoles, navegando por el mar Caribe. Estos personajes de historias reales y fantásticas, junto con los esclavos africanos, inmortalizaron esta bebida. Cada uno creó un estilo y sus categorías.

Los españoles, en su segundo viaje en 1493, después del descubrimiento de América en 1492, introducen la caña de azúcar a América, proveniente de Islas Canarias. El suelo, el clima y la humedad del Caribe, hicieron que la planta se desarrollara muy bien. Los fermentados de Ron, ya existían desde los griegos y los persas, pero comenzaron a destilarse, con los alambiques traídos por los españoles. EL primer registro de un destilado de caña de azúcar data de 1650 en Barbados. En 1668, que posteriormente en Jamaica, se comienza a llamar rum a esta bebida.

En el próximo artículo hablaré sobre cada categoría y como el ron fue adoptado por los franceses e ingleses creando cada uno su propio estilo.

Clasificación de los rones

Cuando los españoles introducen la caña de azúcar en América, la producción de azúcar y de ron se intensificó, convirtiéndose en una de las bebidas alcohólicas más representativas de las Antillas mayores y menores, y de las de costas del Caribe.

Como todas las bebidas espirituosas, en sus inicios, el ron era utilizado con fines medicinales. Los ingleses y franceses adoptaron esta bebida, la cual, tuvo mucha demanda. La producción de azúcar, melaza y ron también tuvo su lado oscuro; los españoles, ingleses y franceses, holandeses y portugueses, intercambiaban azúcar y melaza por esclavos – lo que se conoce como el comercio triangular entre América, Europa y África-.

La armada naval inglesa, llevó el ron a Inglaterra y a estados unidos. Por decreto, los marineros tenían derecho a una ración de ron puro para sus viajes en altamar, claro está, que tuvieron que modificarla con adición de agua. Por otro lado, los franceses, introdujeron el ron en Francia, comenzando a competir con las bebidas locales, esto creó cierto malestar entre los productores de destilados, por esta razón, limitaron la entrada de ron a Francia.  La producción de azúcar bajó notablemente en América, y en Europa, se aumentó la extracción de azúcar de remolacha, teniendo como resultado, el cierre de muchas plantaciones de caña de azúcar.

El ron, como ya se ha mencionado, es una bebida que se obtiene de la fermentación del jugo de caña de azúcar o de la melaza, que posteriormente se destila.

Los rones se clasifican de diferentes formas:

1. Por edad y envejecimiento: Blancos, dorado, añejo y extra añejo o viejo

2. Rones agrícolas o industriales: los rones agrícolas, se elaboran a partir del jugo de caña de azúcar (guarapo), son muy comunes en las Antillas francesas y los rones industriales, se elaboran a partir de melazas (derivados de la caña de azúcar), este tipo de rones son los más comunes en el mundo.

3. Por método de destilación: Alambique discontinuo o continuo. Es importante aclarar, que, en los alambiques discontinuos, las bebidas mantienen los aromas y sabores de la materia prima y en el continuo, los alcoholes son más puros y las bebidas pierden aromas y sabores. El método de destilación determinará si son rones ligeros o pesados.

4. Por presentación final: blancos (White), dorados (Gold), Negro u oscuro (black/Dark), especiados, aromáticos (spicy/Flavored/), de alta graduación alcohólica (Over proof), rones muy especiales y viejos (Premium).

Otros Whiskies: Japón e India

Los whiskies de Japón y de la India, no son muy conocidos, pero en el mundo de whiskies, no se puede dejar pasar por alto mencionarlos.

La producción del Whisky Japonés, data del siglo XIX, donde en el año 1870, se destila el primer whisky de manera artesanal. Tuvieron que pasar muchos años, para que apenas en 1924, esta bebida se industrializara.  El estilo de estos whiskies proviene de los maestros escoceses, sobre todo, de los de los Single Malt (de una sola malta). Esta nueva industria en Japón fue impulsada por dos hombres de gran importancia: Shinjiro Torii, Farmacéutico, importador de bebidas, fundador de la marca Suntory y Taketsuru Masataka, a quien se le conoció como el padre del whisky japonés, por ser experto en elaboración de whiskies. Fundador de marca Yamakasi.  Estos dos pioneros, del whisky en Japón, alguna vez se unieron para trabajar juntos, pero con el tiempo, cada quien creó su propia destilería.  Los japoneses, se han dedicado, no solo a la producción, sino también, al mejoramiento de la calidad de sus whiskies. Hoy en día, sus productos han tenido gran aceptación en los mercados internacionales, aunque sean poco conocidos en nuestro medio.

Por otro lado, Los whiskies de la India, tienen una forma muy particular en su elaboración. Son muy difíciles de catalogar. Pueden estar dentro de la categoría de ron y puede estar en la categoría de whisky, porque se elaboran a partir de un alcohol neutro, que se destila de mostos fermentados de la melaza de cereales, especialmente de cebada. – Las melazas fermentadas y destiladas son muy comunes en los rones y la cebada malteada, es muy común en el whisky -. El Whisky llega a la india, en el siglo XIX, aproximadamente en el año 1820, por los ingleses. Toda la materia prima es cultivada y procesada en la India.

Es así, como desde los irlandeses y escoceses, los whiskies o whiskeys, se fueron expandiendo por el mundo. En la actualidad, cada país que produce whisky es reconocido, no solo por las técnicas ancestrales de los escoceses, sino que cada uno, creó su propio estilo, haciendo sus productos únicos en el mercado.

Whisky Canadiense

Los whiskies canadienses, de acuerdo con la Denominación de origen y normativa del departamento de salud, “Food and Drugs Act” (Ley de alimentos y medicamentos. R.S., 1985), deben ser producidos en Canadá, es decir, que la materia prima, la mezcla, el destilado y el añejado, deben hacerse en el país.

Estos whiskies, son elaborados de cereales; como maíz, centeno y cebada. Se caracterizan por ser más suaves que los whiskeys americanos, claro está, que se pueden encontrar dentro de esta categoría, algunos whiskies un poco más fuertes. 

Antiguamente, se elaboraban con un alto contenido de centeno, por esta razón se les conoce como:” Rye Whisky” o también, “Canadian Rye Whisky” – Whisky de centeno -, sin embargo, pueden contener o no, un alto contenido de centeno en su elaboración. No existe una reglamentación de control en la cantidad del centeno. 

Su proceso de producción, a diferencia de los whiskeys americanos, es que los granos se fermentan y se destilan por separado. Este proceso, hace que se obtengan diferentes bebidas, con graduaciones alcohólicas distintas – hasta de 90%-.  Una vez terminado el proceso de destilación, los whiskies obtenidos, jóvenes, se mezclan con otros whiskies de centeno y se añejan.

 El añejamiento de estos whiskies, por normatividad deben ser por un periodo mínimo tres años en barricas de roble americano con una capacidad de 700 litros y la graduación alcohólica final debe ser de 40% de alcohol.

Algunas marcas de Whiskies canadienses más conocidas: Canadian Club, Canadian Mist, Crown Royal, Seamgram’s, Glen Breton Rare, William Grant & Sons, Hiram Walker, Black Velvet, entre otras.

En nuestro medio, no se encuentran muy fácilmente estos whiskies, ya que son muy poco conocidos y solo algunas empresas, importan uno que otro whisky canadiense, a las principales ciudades del país.

Whiskey Americano

El whiskey americano, es una bebida destilada, con denominación de origen exclusivamente de Estados Unidos. Su elaboración es a partir de 51% de maíz como mínimo, ya que es su principal materia prima y de otros cereales como centeno, cebada y trigo. El maíz que se utiliza y las levaduras para fermentar, definen las características de cada uno de los Whiskeys. Su añejamiento, dependiendo de cada destilería, suele ser mínimo de dos años hasta cinco años, en barricas nuevas de roble americano, que se carbonizan por dentro para aportarle complejidad e intensidad a los aromas y sabores.

Entre los whiskeys americanos, podemos encontrar cuatro categorías:

El Whiskey Bourbon

El nombre Bourbon, como la historia nos cuenta, proviene del estado de Kentucky que antiguamente se llamaba Bourbon County, en honor a la casa de real de Borbón. Contiene mínimo un 51% de maíz y un 49% de otros cereales como centeno y cebada malteada. A su vez, el Bourbon se clasifica en tres tipos: 1. Kentucky Straight Bourbons Whiskey, es exclusivamente del contado de Bourbon y no se mezcla con ningún otro. 2. Straight Bourbon Whiskey, tiene las mismas características que el anterior, pero se puede elaborar en otros estados. 3. Blended Straight Bournon Whiskey, es una mezcla de varios Bourbons. El término “Straight” significa que su procedencia es de una sola destilería donde ha sido añejado mínimo durante dos años y que no ha sido mezclado.

El Whiskey Tennessee

como su nombre lo indica, proviene del estado de Tennessee. Es elaborado generalmente entre 70% y 80% de maíz y de otros cereales como centeno y cebada malteada. Lo particular de este tipo de whiskey, es la filtración, que se realiza con carbón vegetal de arce sacarino (maple). El envejecimiento es mucho más prolongado en barricas de roble americano. Un ejemplo de este Whiskey es el Jack Daniel´s, uno de los más conocidos en todo el mundo.

El Whisky Rye

Este whisky se diferencia del Bourbon por ser elaborado a partir de un 51% de centeno y un 49% de otros cereales como maíz y cebada malteada como mínimo. Su añejamiento se realiza también en barricas de roble americano mínimo de uno a tres años. Se pueden encontrar dos tipos: Straight Rye Whisky, que no se mezcla con otros y Blended Straight Rye Whisky, que es una mezcla de diferentes Rye.

 El Corn Whiskey (De maíz)

Se caracteriza por ser elaborado con un 80% de maíz y un 20% de otros cereales como centeno y cebada malteada. No posee ninguna restricción para su añejamiento, por lo general es de seis meses. Puede ser puro (straight) o mezcla (blended). Cada whiskey americano tiene un estilo que lo identifica, es por esta razón que recomiendo explorar y experimentar nuevos aromas y sabores en estas bebidas, que nos pueden llegar sorprender.

Whiskey Irlandés

El Whiskey Irlandés se caracteriza por ser una bebida alcohólica elaborada a partir de cebada malteada y sin maltear, que se fermenta, se destila tres veces y se añeja en barricas de roble americano, con un periodo de guarda desde 3 hasta 7 años.

Se dice que el whiskey irlandés apareció en la historia antes que el whisky escocés, cuando unos monjes que llegaron a la isla provenientes de España y Holanda llevaron consigo los alambiques de cobre para elaborar brandy, pero como no había uvas para fermentar y destilar, entonces utilizaron otros cereales, en especial la cebada. También existe una leyenda que le atribuye a San Patricio (patrono de los irlandeses) la invención de esta bebida.

El whiskey irlandés rápidamente se popularizó y a finales de la época victoriana, era el más selecto del mundo, por esta razón las destilerías de Dublín le cambiaron la ortografía de “whisky” por “whiskey” para diferenciarse de los whiskies escoceses, claro que su fama se fue perdiendo con tiempo,  por la ley de prohibición de consumo en 1920 en Estados Unidos que limita la importación de bebidas alcohólicas, como también, el embargo económico de Estados Unidos en 1921 cuando Irlanda se declara independiente del gobierno Británico. Es por esto que la mayoría de las destilerías desaparecen quedando muy pocas como: New Midleton (propiedad de Pernot Ricard desde 1975), Old Bushmills (propiedad de Diageo desde 2005), Kilbeggan, Tullamore Dew, entre otras importantes. Hoy en día el interés por los whiskeys irlandeses se ha incrementado, tomando fuerza y reconocimiento en el mundo.

Los Whiskey irlandeses se clasifican en: “Single malt” (de una sola malta), “Single grain” (de un solo tipo de grano), “Blended whiskey” (mezcla), y “Pure pot still whiskey” (Whiskey puro de alambique discontinuo).

Las características olfativas y gustativas de estos whiskeys son más suaves, ya que se destilan tres veces, a diferencia de los whiskies escoceses y los whiskeys americanos que normalmente se destilan dos veces.  La ausencia de la turba, con la que ahúman la cebada los escoceses, hace que los whiskeys irlandeses sean más frescos y ligeros.

El Whisky Escocés

El whisky escocés, es una bebida alcohólica que se elabora a partir de la cebada malteada y otros cereales. Su proceso de elaboración comienza por el malteado que consiste en remojar y dejar germinar los granos de cebada para que los almidones se transformen en azúcares fermentables. La interrupción del malteado se realiza en hornos y a su vez  los granos se ahúman con la turba. ¿Qué es la turba? La turba es un carbón vegetal que se ha fosilizado en tierras húmedas y ácidas como lagos y pantanos, el cual le aporta al whisky aroma y sabor. Esa es una de las características del whisky escocés a diferencia de los otros whiskies. Siguiendo con el proceso de elaboración, después del secado y el ahumado, los granos se muelen creando una harina a la cual se le agrega agua caliente y levaduras para comenzar la fermentación. Una vez terminada la fase de fermentación, se destila en alambiques de Pot, máximo dos veces. Este tipo de alambique de cobre conserva los aromas y sabores. Finalizado este proceso, el whisky pasa a las barricas de madera en especial de roble, ya sean nuevas o donde se haya añejado jerez o bourbon (whiskey americano) para reposar allí durante el tiempo que cada destilería considere necesario, dependiendo de la calidad, el estilo y la denominación de origen.

El whisky escocés como la mayoría de las bebidas alcohólicas se clasifica en varios tipos:             

Whisky mezclado (Blended): Se elabora mezclando diferentes whiskys de grano y de malta.

Whisky de un solo grano (Single Grain Whisky): Se elabora con cebada, maíz, centeno o trigo de malta.

Whisky de una sola malta (Single Malt): Se elabora en una sola destilería, sólo de malta y debe ser destilado en alambiques de cobre (Pot).

Whisky de un solo barril (Single Cask): Solo se pueden añejar en una barrica y son muy exclusivos.

Whisky de diferentes maltas (Blended Malt, Pure Malt o Vatted Malt): son una mezcla de diferentes maltas puras que provienen de diferentes destilerías y no contienen ningún tipo de grano que no sea cebada malteada. En Escocia cada región se caracteriza por producir whiskies con estilos muy marcados. Es por esta razón que cada categoría y estilo posee algo interesante y único que ofrecerle al consumidor en cuanto a la experiencia sensorial de aromas y sabores.

El Whisky o el Whiskey

El whisky es quizás, una de las bebidas espirituosas más conocida en el mundo.  Se dice que la práctica de la destilación fue llevada a Irlanda aproximadamente en el año 1405 por los monjes que viajaron a la isla, provenientes de España y Francia para la evangelización y conversión al cristianismo de los pueblos celtas, los cuales practicaban el paganismo. La técnica de la destilación ya era conocida en Europa para destilar vino y producir brandy. Los monjes llevaron consigo los alambiques entre sus pertenencias. Como en estas tierras no había vino para destilar y producir brandy, entonces comenzaron a destilar los mostos (jugos) provenientes de las fermentaciones de los cereales, especialmente de la cebada.  A esta bebida la denominaron “Whiskey”.  Whisky llega a Escocia en 1494 cuando el Fraile Juan Cor realizo la primera destilación de cebada en grandes cantidades, la cual se introduce a la población como una bebida medicinal. La palabra Whisky proviene del gaélico “usquebaugh”, que significa “agua de vida”.  La diferencia entre Whisky y Whiskey no solo está en los procesos de producción, sino también en la forma de escribir y pronunciar; En el gaélico escocés: “Uisge Beatha” y en el gaélico irlandés: “uisce beata”.

Según algunos autores, las migraciones irlandesas y escocesas que llegaron a América, especialmente a Estados Unidos y Canadá en 1777, no solo llevaron sus expectativas y sueños hacia una nueva tierra, sino que también llevaron el whisky a las colonias que conformaban. Como esta bebida se elabora a partir de granos y cereales que se cultivan de manera abúndate, el maíz que es un producto nativo de América ha sido la materia prima principal del whiskey americano, como el centeno que se utiliza para el whisky Rye. El Whisky Americano se le denomina también “Whiskey” como en Irlanda o “Bourbon” y el Whisky Canadiense es conocido como “Rye”. El whisky con el tiempo y las fusiones culturales se expandió a otros lugares apartados como India y Japón. Hoy en día todos los países que producen Whisky le brindan al consumidor una amplia posibilidad de conocer y disfrutar de otros estilos de whisky donde la tradición, la creatividad y los nuevos retos han hecho que esta bebida sea una de las más consumidas y aceptadas en muchas culturas. Más adelante explicaré de forma más detallada cada uno de estos estilos.

Lineal de Cervezas Importadas y Artesanales

La Cerveza

La cerveza es una de las bebidas más antiguas en la de la humanidad. Aparece en la historia hace 8.000 A.C, aunque algunos historiadores dicen que su aparición data de 10.000 A.C con el surgimiento de la agricultura en el paleolítico superior. Se dice que la historia del pan y de la cerveza se relacionan ya que las culturas primitivas en Mesopotamia, al hacer pan y dejarlo en contacto con el agua y las levaduras salvajes, se fermentaba de manera espontánea. Los sumerios comenzaron la producción un poco más tecnificada, después fueron los egipcios quienes mejoraron las técnicas de producir cerveza y aromatizarla con miel y especias. Era una bebida social, al igual que el vino a la que llamaban “Zythum”o “Zythos”. Su consumo era solo para las clases sociales altas. La expansión de la cerveza llega hasta la península ibérica por los intercambios comerciales entre los diferentes pueblos y los celtas adoptan esta bebida y mejoran las técnicas de elaboración.

No era todavía en ese entonces un producto como el que conocemos hoy en día, ya que eran técnicas rudimentarias que fueron evolucionando con el tiempo. Para la edad media los monjes guardaron esta receta de la cerveza y son quienes comienzan a agregarle lúpulo a la cerveza por sus propiedades aromáticas y conservantes, hasta que en los siglos XIV y XVI comienzan las pequeñas cervecerías a emerger con la receta restringida (cebada malteada, agua, levaduras y lúpulo). Para el siglo XVIII con la revolución industrial se crean las grandes cervecerías que son las que cambian el consumo de la cerveza a nivel mundial.

La cerveza no es un destilado. Es un fermentado de cereales, especialmente como la cebada, trigo y otros cereales como el centeno, avena, arroz y maíz, estos dos últimos, se han utilizado en Asia y América. A estos cereales, en especial la cebada se “maltea”, es decir que se les agrega agua a los granos para que estos germinen y el contenido de almidón se transforme en azucares fermentables. Posteriormente se secan por medio de calor y se prepara una harina. A esta harina le agrega agua y levaduras para que los azucares sean transformados en alcohol y finalmente se aromatiza con lúpulo, que es una flor que le aporta sabor, amargor y es un excelente antiséptico ya que no deja que se desarrollen microorganismos que estropeen su producción.

El mundo de la cerveza es muy amplio porque a partir de las dos grandes familias de cervezas; Ale y Lager, cada país productor tiene su estilo. Por ahora, recomiendo a los lectores comenzar a explorar y experimentar los sabores y aromas de cada cerveza que podemos encontrar en el mercado local.

Cervezas Ale.

En el mundo de las cervezas podemos encontrar dos familias muy amplias; las cervezas Ale y las cervezas lager.

La diferencia entre estas dos familias es que las Ale son cervezas de fermentación alta, y las lagers de fermentación baja.  Cuando hablamos de fermentación alta, las levaduras realizan la fermentación sobre la superficie del líquido durante tres o cuatro días con temperaturas de 25°C aproximadamente.

De acuerdo con la calidad y a las características organolépticas que le desee dar cada cervecería, las dejaran hasta dos semanas. Consecutivamente a este proceso, estas cervezas pueden ser maduradas en frio y también dependiendo de su estilo, pueden tener una segunda o más fermentaciones. Entre más fermentaciones se realicen, más alto será su contenido alcohólico.

En la familia de las Ale podemos encontrar cervezas pálidas, oscuras, con graduaciones alcohólicas altas y bajas, amargas, poco amargas, con poco o mucho cuerpo. Todo depende de la cervecería, de la calidad de la malta, del lúpulo que se utilice y del país productor. Hoy en día se elaboran en casi todo el mundo, pero los países más importantes en su producción son Gran Bretaña, Bélgica y Alemania. 

Las cervezas Ale, se consumen al clima desde los 10°C hasta los 13°C y en algunos casos hasta 18°C. Las temperaturas cambian los sabores y aromas, es por eso, que para apreciar las buenas cervezas debemos tener en cuenta las temperaturas.

Cervezas Lager

Las Cervezas Lager son de fermentación baja, a diferencia de las Ale que son de fermentación alta.  En el caso de la fermentación baja, se utilizan levaduras especiales (Saccharomyces uvarum y la Saccharomyces carlsbergensis) que actúan a bajas temperaturas (de 6°C a 10°C) y se depositan en el fondo de la superficie del líquido. Esta fermentación será mucho más lenta. Como resultado se obtendrán cervezas más ligeras, con un alto contenido en gas carbónico y una graduación alcohólica más moderada, claro está que podremos encontrar cervezas lager con graduaciones alcohólicas altas. Posteriormente la maduración se realiza a temperaturas de 0°C a 4°C durante dos meses, seis meses o más tiempo, dependiendo las características que cada cervecería desee lograr.

Esta familia de cervezas Lager son elaboradas en todo el mundo y son más conocidas que las Ale. En las Lager, podemos encontrar el estilo Pilsener (República Checa) , que son las que comúnmente consumimos y otros estilos no muy conocidos como Münich (Alemania), Viena (Austria) , Dortmunder (Alemania), Bock y Doppelbock  (Alemania) . Hallaremos cervezas rubias, rojas, negras, pálidas, oscuras, con y sin mucho cuerpo, con alto y bajo contenido en lúpulo al igual que las Ale.  Las cervezas Lager se caracterizan por ser ligeras y refrescantes, aunque algunas como las Bock son más fuertes y estructuradas.

La temperatura ideal para consumir las cervezas Lager es entre 6°C a 10°C. Es importante mencionar que el sabor de la cerveza dependerá del país donde se elabore, así como el tipo de cereal y lúpulo que se utilice, el agua, las levaduras como otros factores que determinarán las características organolépticas (aromas, sabores, texturas) a pesar del estilo de la cerveza.

Las bebidas espirituosas – El agua de vida

El mundo de las bebidas es muy amplio. Se les denomina “espirituosas”, a las bebidas que son destiladas y que poseen una graduación alcohólica alta.

La destilación, es uno de los legados más importantes de los alquimistas (científicos y filósofos) del antiguo Egipto, china, India, Grecia, del Imperio Romano e islámico. Los islámicos en la edad media, fueron quienes perfeccionaron las técnicas de la destilación y los primeros en separar alcoholes por medio de un alambique. Es por esta razón que la palabra “Alcohol” proviene del árabe.

Al comienzo se destilaban flores, frutas y resinas para sacar las esencias de los perfumes como también algunos minerales para hacer maquillajes, es el caso del “Kohl” que se utilizaba y aun se utiliza para delinear los ojos. Con la caída del Imperio Romano, el cristianismo aceptó y adopto todo este conocimiento, haciendo estas prácticas de destilación en los monasterios. Los alcoholes que se destilaban se dividían en dos: Los “aqua ardens” de 60 grados (aguas ardientes) y “Aqua Vitae” (Aguas de vida) de 90 grados.  Solo se usaban para fines medicinales.  El primer fermentado que se destiló en la historia, fue el vino, por eso también, se les llama “espirituosas” por el espíritu, la esencia de la materia prima que es el alcohol. El primer libro que aparece sobre este tema es Liber Aqua Vitae de Arnau de Vilanova; un médico, teólogo catalán, profesor de la universidad de Montpellier, quien revela y difunde los secretos de la destilación de los vinos y habla de las cualidades curativas de este elixir. El sabor de estos alcoholes era tan fuerte que se comenzaron a macerar y a destilar con frutas, hierbas, flores, especias que no solo eliminaban el mal sabor, sino que proporcionaban a la bebida sus beneficios terapéuticos y es entonces cuando nacen los licores y la destilación moderna. Nadie se imaginó que esta invención tan extraordinaria de la destilación sería uno de los aportes científicos que influenciaría para siempre la historia de la humanidad.